El papel docente ante las Altas Capacidades Intelectuales
El docente tiene la responsabilidad de reconocer que el potencial no siempre se refleja en el rendimiento y que existen perfiles diversos. Debe observar con rigor, evitar mitos y sesgos que generan infradetección y actuar con coherencia entre lo que identifica y la respuesta educativa que promueve. Su papel es garantizar condiciones de aprendizaje adecuadas para que cada alumno pueda desarrollar su potencial en la escuela.
El papel de la familia ante las Altas Capacidades Intelectuales
La familia tiene la responsabilidad de acompañar el desarrollo del potencial con criterio. Esto implica observar sin etiquetas, evitar la sobreexigencia o la minimización, colaborar activamente con el centro educativo y tomar decisiones informadas cuando se necesite orientación. Su papel no es empujar ni frenar, sino crear un entorno coherente que favorezca el aprendizaje y el desarrollo.
Cómo entiendo las altas capacidades
De acuerdo en gran medida con autores relevantes, podría definir las Altas Capacidades como un constructo social más allá de un CI, este constructo abarca todos aquellos dones (gift) en uno o varios dominios específicos, valiosos para una sociedad concreta, que destacan en algunos individuos, aquellas no las considero innatas, aunque la genética influye en sus características.
Existen diversos dominios específicos y se pueden presentar uno o varios en una única persona dotada y no tienen por qué presentarse en un mismo momento, ni con un mismo percentil. La alta capacidad puede manifestarse en cualquier momento
de la vida del individuo y dependerá de la práctica deliberada a la que se someta su desarrollo óptimo y su transformación a talento.
No obstante, puede verse mermada al no trabajar en ella, es decir, que la alta capacidad no es para toda la vida, por ello la necesidad de evaluaciones periódicas y un proceso de desarrollo diferenciado, ya que son un fenómeno evolutivo y dinámico.
En general, cada persona es única en su forma, ritmo de aprendizaje y nivel de implicación en la tarea, por ello las personas dotadas al igual que las que no lo son deben recibir una atención diferenciada y significativa acorde a sus demandas tanto intelectuales, creativas, sociales, artísticas o deportivas, evitando así las limitaciones de oportunidades en este proceso de desarrollo del talento.
En este proceso de desarrollo tiene especial importancia los factores ambientales, intrapersonales y casuales, puesto que estos condicionarán la consecución o no del talento y la posible eminencia.
Servicios
Asesoramiento educativo a familias y docentes y formación especializada en intervención educativa en Altas Capacidades Intelectuales.